¿ Sufren las mascotas por la pérdida de su compañero humano ?


Estamos seguros de que algunos de los que hayáis leído la pregunta os habréis respondido un “sí” inmediatamente, quizá otros os lo estéis pensando. De cualquier manera, con este artículo vamos a dar nuestra opinión acerca de si sufren las mascotas con la pérdida de su compañero humano, no sin antes aclarar que nos referimos principalmente a los perros y los gatos.


perro triste

Imagen (CC BY-ND 2.0) de: Greg

En alguna ocasión y en referencia a si sufren las mascotas por nuestra pérdida, he escuchado o leído afirmaciones como:

  •  Sufren pero no de la misma manera que nosotros.
  •  Sienten que han perdido al que le provee el alimento.
  •  Se sienten dependientes de nosotros y por eso nos echan en falta.
  •  Es instinto de supervivencia, no algo sentimental que implica conciencia de pérdida.

No están todas, pero valen como ejemplo.

Pues, nosotros, sentimos disentir de tales afirmaciones.

En primer lugar la afirmación de que sufren pero no de la misma manera que nosotros, encierra en sí misma el reconocimiento de sentimientos en los animales, como se ha comprobado en numerosas ocasiones. Los más representativos en estos casos son los perros y los gatos, aunque también existen ejemplos de leones, tigres, chimpancés, etc. Y si se acepta que los animales tienen sentimientos ¿por qué tratar de ponerles un límite buscando no equipararlos a los nuestros cuando sus actos demuestran lo contrario?

Bajo nuestro punto de vista, es sólo una manera inconsciente de proyectar la falsa idea de que el ser humano es un ser especial, distinto a todos los animales que habitan el planeta tierra. No vamos a negar que en ciertos aspectos lo es, pero en lo referente a los sentimientos y las emociones, los perros por ejemplo, no cabe la menor duda de que tienen capacidad afectiva y entrega de cariño, demostraciones de ello no les falta, por lo que sus sentimientos en el caso de la pérdida de su compañero humano puede ser idéntica que en el caso inverso.

¿Es sólo porque, el perro o el gato, consideran que han perdido a quien le procuraba el alimento? Esto cae por su propio peso al comprobar como muchos perros que son dejados en residencias caninas, ausentándose sus compañeros humanos, no comen durante días, invadiéndoles al mismo tiempo un estado de tristeza. Si reducimos su afectividad a la necesidad de comer esto no ocurriría, pues no tendrían el menor inconveniente en que cualquier otro se lo proporcionase.

En cuanto a la dependencia hacia nosotros, si reflexionamos bien ¿no es más cierto que esa dependencia es dada por imposición nuestra? ¿No es más cierto que quien condiciona su actitud, su actividad, su alimentación es el compañero humano?

La mascota se amolda a nuestros hábitos y costumbres, se adapta al horario impuesto de comida y de paseos marcado por nosotros, es a lo que le educamos. Considerar que esta adaptación es una dependencia innata en ellos es considerar que sin nosotros no serían capaces de sobrevivir, afirmación que no es en nada cierta.

Por último, si no existiese conciencia de pérdida ¿habría tantos casos de perros que tras la muerte de su compañero humano caen en una profunda tristeza a pesar de que otros familiares se hacen cargo de ellos? ¿Recorrerían cientos e incluso miles de kilómetros tratando de encontrar su hogar? ¿Se mantendrían al lado de su compañero humano durante tiempo indefinido cuando éste ha fallecido, como se ha dado en repetidas ocasiones?

Las imágenes de este video se divulgaron por cientos de medios de comunicación y se hicieron famosas, en ellas un perro llora la pérdida de un ser querido en su tumba.


 

Ahora bien. Queremos dejar claro que esto no se da en todos los tipos de mascotas y sí en algunos de ellos. Los perros, sufren cuando muere su compañero humano como también sienten la perdida de otro compañero canino e incluso de otra especie distinta – un gato por ejemplo- con la que haya compartido su día a día. Es cierto que manifiestan tristeza cuando les falta el ser con el que han tenido una estrecha relación, sólo basta ver como cuando su compañero humano se marcha por unas horas de casa el perro toma una actitud de espera y muestra entusiasmo cuando regresa.

Cuando sienten que han perdido a su compañero dejan de comer, están menos activos, apenas salen de casa ya quieren regresar, están decaídos, se esconden más. Llegan incluso a deprimirse como explicamos en el artículo sobre la depresión de los perros.

Consideramos que tratar de negar un hecho tan evidente como es el de que algunas mascotas sufren, a nivel emocional y sentimental, por la pérdida de su compañero es sólo causa de un desconocimiento y de no haberlo podido vivir en primera persona.

Por último apuntar que identificamos las muestras de dolor -en el caso de duelo- con nuestro patrón humano y tratamos de proyectar el mismo al resto de animales sin entender, ni plantearnos, que sus muestras pueden ser de otro tipo muy diferente al nuestro.

Y tu ¿crees que sufren las mascotas por nuestra pérdida?

 

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