Cómo nos afecta la muerte de una mascota


Uno de los momentos más doloroso por los que tenemos que pasar más tarde o más temprano, es el fallecimiento de nuestra mascota, pero ¿cómo nos afecta la muerte de una mascota?


La muerte de nuestra mascota es una etapa que forma parte del ciclo de la vida, pero nunca estamos preparados para la pérdida de un ser querido, aunque se trate de un perro o un gato.
Y es que perder a tu animal de compañía supone una separación definitiva que no queremos aceptar, nos llevará tiempo asumirlo y comprender el golpe que supone cuando nos abandona para siempre.

como nos afecta la muerte mascota

Imagen de: Hernán Piñera (CC BY-SA 2.0)

Y si para los adultos tenemos más o menos claro cómo nos afecta la muerte de una mascota a nivel psicológico ¿Te imaginas lo que puede suponer para un niño? Para ellos son mucho más que la mascota de casa, es un miembro más de la familia y sobre todo sus mejores amigos. Igual que les sucede a las personas mayores que viven solas con sus mascotas.

Es un trance muy difícil, después de todo, nuestro perro o gato, son los primeros en saludar a todos los miembros de la familia por las mañanas y muy especialmente a los niños al levantarse, cuando vuelven del colegio, o regresan de la calle. Los niños, por ejemplo, acuden a su compañía cuando están enfermos o se sienten tristes, para ellos es un consuelo con el que pueden contar y desahogarse.

Cómo nos afecta psicológicamente la muerte de una mascota

Lo cierto es que no somos conscientes de cómo nos afecta la muerte de una mascota hasta que no vivimos ese desagradable momento.

Negar que nos afecta es no aceptar que emocionalmente estábamos atados a ellos. Y esto, que de cara a la sociedad puede parecernos una postura o actitud correcta para quizá evitar risas burlonas o comentarios que quitan importancia a ese sentimiento, es en verdad un flaco favor que nos hacemos, pues disimular y/o ocultar nuestros sentimientos sólo estaría provocando que nuestro estado de tristeza se agrave y prolongue en el tiempo.

Y para mayor desgracia nuestra, un sentimiento de tristeza prolongado en el tiempo puede derivar en el futuro en una depresión sin que después sepamos la causa.

¿Podemos los adultos sufrir depresión por la muerte de nuestra mascota?

Curiosamente hay muchas personas que no entienden la pena y el dolor que se siente y cómo nos afecta la muerte de una mascota, surgen sentimientos que nadie que no sea amante de los animales puede entender, habrá frases tan dañinas como “No era nada más que un perro” “era sólo un animal”,… no entiende que ese perro, ese gato, ese hámster, ese animal, era quien nos proporcionaba compañía y alegría, que era parte de nuestro hogar y de nuestras rutinas en el día a día. Que era uno más de la familia, nuestro inseparable compañero y amigo.

El duelo

El duelo tiene sus fases, las describimos en la muerte de una mascota, pueden no darse todas, o darse todas ellas de forma muy marcada pero, entre ellas se encuentra la depresión. Así pues, no lo dudes, es perfectamente posible que sufras esta fase siendo completamente normal. (Si te interesa ampliar la información sobre las fases del duelo te recomendamos leas los trabajos de la Doctora Elisabeth Kübler-Ross.

Con el tiempo, el dolor, la apatía que se sentirá al salir a la calle por el miedo de ver a otros perros que te harán recordar al tuyo, se irá amortiguando y podremos recodar los buenos momentos que hemos pasado junto a nuestra mascota con una sonrisa.

Estar con personas que sean amantes de los animales y tengan mascotas de compañía nos ayudará mucho a la hora de superar los primeros días y, como le vamos a echar de menos a todas horas, no debes de sentir enfado por querer llorar y estar triste, es de lo más normal cuando se nos ha ido nuestro compañero y amigo fiel, el que con toda seguridad ha pasado una extensa etapa de nuestras vidas a nuestro lado, por lo tanto es lo más natural que nos suceda. No hay que sentir vergüenza de nuestras emociones, cómo nos afecta la muerte de una mascota es algo muy particular de cada uno.

¿Cómo afecta a las personas mayores la muerte de una mascota?

ancianos y mascotas

Imagen de: John (CC BY 2.0)

Si en el domicilio había también personas mayores, ten en cuenta que para ellas era una compañía constante y se debe de estar alerta al estado emocional por el que pasaran ellos también. Es conveniente no dejarles mucho tiempo solos aunque nosotros mismos estemos soportando nuestro dolor, debemos ayudarles a superar también esos momentos.

Si por el contrario, la persona mayor vivía sola junto con su mascota, la muerte de la misma puede suponer un verdadero problema, pues para ellos la mascota era toda la compañía que tenían. Quizá era el único motivo para mantenerse activos, levantarse para sacarlo a pasear y al mismo tiempo permitir relacionarse con otras personas que también tenían mascotas. Darles de comer, mantenerlos limpios y aseados. Incluso es con quienes mantenían sus largas conversaciones.

Por eso, en estos casos hay que prestar más atención al estado emocional de la persona por que además de sentir la perdida de esa mascota querida se sentirán muy solos.

¿Cómo afecta a los niños la muerte de la mascota?

mascotas y niños

Imagen de: Aaron Goodman (CC BY-ND 2.0)

Cuando decidimos llevar una mascota a casa teniendo niños, debemos de antemano planificar y mantener una conversación con ellos. Es totalmente necesario para que desde un principio sea una experiencia positiva para ellos.

Por regla general, los niños desde bebes tienen un trato de cariño y paciencia con los animales que es admirable, la relación que nace entre el niño y el animal es asombrosa.

Con el paso del tiempo para los niños la mascota se convierte en un miembro más de la familia y será el mejor amigos de ellos, pero lamentablemente, la felicidad que les proporciona la mascota va acompañada del dolor por su muerte, ya sea a causa de un accidente, una enfermedad o por la edad de la mascota.

Lo cierto, es que proteger a los niños de ese dolor es imposible, pero podemos ayudarles mucho a que se enfrenten a la situación lo mejor posible.

¿Cómo comunicamos la muerte de la mascota a los niños?

Sin duda es la parte más complicada tras perder a la mascota, unido a la tristeza y dolor que los adultos estamos atravesando, el compartir esa noticia no es tarea sencilla.

Se debe de tener en cuenta qué edad tienen los niños y cual es su nivel de madurez para saber cuanta información les podemos dar en el momento de comunicarles que han perdido a su mascota. Tampoco es lo mismo si la mascota ha fallecido porque estaba enferma o tenía una edad avanzada, a si fue de forma repentina.

Tengamos en cuenta que muy posiblemente éste sea el primer contacto que el niño/a tiene con la muerte y para ellos este concepto es incomprensible. Los niños no saben que es la muerte, no han asumido el proceso de la vida y que todo tiene un final. Por eso, en ocasiones, al comunicarles el fallecimiento del ser querido, ellos no alcancen a entender que ya no volverán a verlo ni a estar con ellos.

Es importante hablar con ellos de forma clara, sin engaños. De tal manera que puedan entender perfectamente cuál es el proceso de la vida, pero ojo!! darles esta información puede activar en su mente el miedo a perderos a vosotros también y hará preguntas del tipo “entonces ¿vosotros también os vais a morir? ¿Yo me voy a morir?…”

Para comunicárselo se debe de elegir un lugar en el que ellos estén solos y se sientan seguro, lejos de distracciones, y actuar en función de la causa.

Si nuestra mascota ya es muy mayor y tememos que algún día nos abandone, tendremos que ir mentalizando a nuestros hijos para que el día que esto suceda ya estén preparados.

Si nuestra mascota padece algún tipo de enfermedad, ya sea por su edad o no, y estamos valorando sacrificarla para evitar sufrimiento, debemos compartir esta decisión con ellos haciéndoles participes de la misma. En este caso deberíamos darles mensajes del tipo:

  • Esta decisión se toma para ayudarla y evitar que siga pasándolo mal.
  • La mascota no sentirá miedo, ni sufrirá y morirá en paz sin dolor alguno.
  • Otras personas también lo han hecho para aliviarles dolor.
  • Que lo hará un veterinario en una clínica.
  • Que todos la acompañareis y podréis despedirla. (consulta con tu veterinario este punto antes de darlo como posibilidad).

Evitar decirle al niño que la mascota se dormirá o que el veterinario lo va a poner a dormir, con ello podríamos ocasionar que el niño lo interprete de una forma literal lo que conlleva a tener los conceptos equivocados y temerosos sobre el sueño. Es mejor decirles que el veterinario le pondrá una inyección a la mascota que primeramente la dormirá y después hará que su corazón deje de latir.

Siempre es más recomendable hacerles partícipes de esta decisión, ya que la misma afecta a toda la unidad familiar. Hay que hacerlo con mucho tacto y dando todas las explicaciones que los niños os pidan para que ellos entiendan por que se plantea esa posibilidad. Hay que hacerles partícipes pero evitando que se sientan responsables de tal decisión.

Si la comunicación se produce a posteriori le podemos decir cosas como;

  • Que la mascota estaba muy enferma y no se iba a recuperar.
  • Que de esta manera se le ha evitado que sufriera.
  • Que los veterinarios han hecho todo lo posible pero ya no se podía hacer más.
  • Que se ha ido contenta de que la ayudásemos.

Si la muerte se produce de una forma repentina por accidente, se debe de tener calma y contarles lo que ocurrió, no hay que extenderse mucho, mejor ser breve y permitir que ellos pregunten, eso nos ayudará a saber cuánta información les podemos dar.

De nada sirve esconder la verdad con mentiras o intentando suavizar en exceso lo que haya ocurrido. Decirle que se escapó o que se marchó a hacer un viaje, no conduce a que su tristeza sea más liviana, sentirá dolor y tristeza de todas formas y si por algún motivo descubre la verdad, se sentirán engañados y decepcionados porque le mentimos.

Habrá niños que pregunten qué les pasa a las mascotas cuando mueren, o donde van, en ese caso lo mejor es ser honestos y decirles lo que realmente pensamos personalmente cada uno de la muerte, si realmente no sabemos que responder, un no lo sé es una repuesta totalmente sincera, o que la muerte es un misterio, también depende la repuesta del punto de vista de la fe de cada persona.

De ninguna de las maneras debemos dar a entender que no pasa nada, que la mascota se ha muerto y ya está o qué no se preocupe que acogeréis otra, estaríamos quitando la importancia y el valor de los sentimientos que el niño/a tuviera y trasmitiendo la sensación de que es un objeto que se puede sustituir con facilidad.

Recuerda que es muy particular el cómo nos afecta la muerte de una mascota a cada uno de nosotros, por eso, respeta a quien veas que llora por ello y acepta que tu también puedes llorar.

14 comentarios

  1. El 8 de mayo, día de mi cumpleaños, partió nuestro amado Cucurucho. Tenía 15 años. Estaba viejito, había perdido su agilidad que le hacía dar saltos increíbles desde una alacena alta a la otra de enfrente. Fue nuestro primer gatito. Cuando llegó cabía en una mano. Solía mirarse al espejo, le gustaba subirse a la mesita de luz y poner su hociquito en la ventana como para sentir el aire fresco. Se disparaba enloquecido cuando alguna paloma se atrevía a apoyarse en el alero del ventanal. Adoraba a mi marido y todos los días se subía a su panza para que lo acariciara largo rato. Tenía una ranita de paño, René, con la que “conversaba”; la llevaba de un lado a otro de la casa y le maullaba en distintos tonos, como si le contara sus cosas. Fue un compañero irremplazable. Se nos fue en un instante, un quejido y un paro cardíaco. Es tan inmenso el dolor que solo lo podrán entender quienes lo transitan. Están su fotos, su urnita y nos falta él. Te amaremos siempre Cuquito y que hermoso haberte tenido! Julio, Raquel y tu hermanito Don Tommassino.

    • Hola Raquel,

      Sentimos la perdida de tu gatito, después de tantos años es un verdadero golpe y sobre todo si lo criates desde cachorro.
      Lo bueno es que siempre queda el recuerdo y pensar que mientras estuvo con vosotros se sintió feliz y querido.
      Ahora descansa en paz.
      Un abrazo.

  2. Hace varios dias mi gata murio por mi culpa
    dormia detras de mi carro y no me di cuenta
    desafortunadamente la atropelle y fue horrible verla morir de esa manera. Tenia 15 años con nosotros y quisiera saber que me aconsejarian para lidiar con la culpa y el dolor de su perdida.
    gracias.

    • Sobre todo piensa que fue un acto totalmente involuntario, ya por si solo el perder a la mascota sea por la circunstancia que sea es un trance doloroso y difícil de afrontar con sentimientos de rabia e impotencia contra uno mismo entre muchos otros.
      Pero a pesar de que se requiere de un gran esfuerzo debes de tener presente que ese sentimiento de culpa que tienes ahora irá remitiendo. Mantente activo y no tengas vergüenza de expresar tus sentimientos, pues es una reacción normal ante la situación de pérdida y aunque llevará su tiempo debes aceptar la realidad de la perdida de tu gato y sobre todo piensa que no es tu culpa, tu no podías haber hecho nada por evitarlo.
      Entendemos que es un trabajo psicológico bastante duro y en ocasiones largo, dependiendo de cada persona, pero trata de centrarte en que la muerte ya sea de personas como de nuestras mascotas está ahí presente y no se puede hacer nada para evadirla.

      Recuerda los 15 años que la has tenido y que le has hecho feliz, alimentante de esos recuerdos positivos y recuerda que la pena y tristeza que sientes ahora es un proceso, pero es como mirar al sol, no lo podemos hacer durante largo tiempo porque si no, nos quedaríamos ciegos.

  3. Este lunes, falleció uno de mis gatitos, el pequeñito, tan sólo tenía un año. Estaba la ventana de mi habitación abierta y la puerta cerrada. Abrí la puerta y fui un segundo al baño. Cuando me dí cuenta escuche un chillido de la calle, y cuando me asomé por la ventana. Vi a mi gatito pequeño allí tirado… Vivo en un sexto. No falleció al acto y lo llevé corriendo al veterinario, pero el pobre no aguantó mucho y a media tarde de ese mismo día falleció por una hemorrágia interna. La verdad es que me siento un poco culpable…

    Lo siento Golfo, descansa en paz, te quiero … 🙁

    • Hola Amanda,

      Lamentamos el infortunio, pero piensa que fue un accidente, que logicamente no hubieras querido que pasara pero no se puede evitar, por mucho que se piense “si hubiera” “porque no hice esto” “como lo podria haber evitdo”, de nada sirve, ya bastante mal te sentirás despues de lo ocurrido así que intenta el tener pensamientos negativos en como se podria haber evitado.
      Los accidentes pasan y por mucho que quisieramos retrocedeer atrás para evitarlos es imposible.

      No te martirices pensando, aunque entendemos que es normal.
      Un abrazo y ánimo.

  4. Este jueves 2 de junio de 2017
    Murió mi perrito Ollie,Fue tan repentino tan solo en la mañana estaba jugando muy alegre y el la tarde comenzó a tener convulsiones, lo llevamos de emergencia con el veterinario pero ya nada se podia hacer,el doctor descubrió que ollie tenia un tumor en el cerebro y como él están muy mal,tuvimos que tomar la difícil decisión de sacrificarlo por que estaba teniendo mucho dolor,solo tenia ocho meses era un bebe.en casa no podemos para de llorar y nuestras amistades no nos entienden nos dicen la típica frase de “solo era un perro”,pero para mi familia el era nuestro bebe.Es un dolor muy grande el que estamos pasando.

    • Buenos días Joana,
      Sentimos mucho la muerte de tu perrito y es cierto que tomar la decisión de sacrificarles es muy dura, pero en ocasiones es lo mejor que se puede hacer por ellos.
      Se evita que sufran y que los que les quedan de vida no sea una agonía para ellos.
      Piensa en ello y esos pensamientos te ayudará a superar la pena aunque te sientas triste, has hecho lo mejor que podías hacer por él, seguro que esté donde esté te lo agradecerá.
      Los que dicen la típica frase de “era solo un perro” es porque no saben lo que se puede sentir hacia ellos y seguro que no tienen animales, pero a veces hay utilizar la empatía y no soltar esas estúpidas frases.
      Un abrazo.

  5. Esta mañana mi padre me ha despertado a las 6 de la mañana porque unos vecinos le había llamado, uno de mis gatos había saltado por una ventana ( tiene protector pero no ha servido de nada ) que da al patio de luces, nos henos encontrado a nuestro pequeño de 1 año en un roel de sangre, el veterinario ha hecho todo lo posible pero no ha podido ser, ahora su hermano está triste y buscándolo, se me parte el alma, aunque se que no es culpa mía no dejo de sentirme culpable. Nos toca darnos amor mutuamente hasta superarlo pero va a ser muy duro.

    Te queremos Link.

    • Buenos días Meritxell,
      Lamentamos tan infortuna perdida, es normal el sentimiento de culpabilidad pero con el tiempo comprenderás que nada podías haber hecho para evitarlo, siempre le echareis de menos es inevitable e incluso su hermano lo pasará mal un tiempo con tristeza, es normal, porque aunque sean animalitos tienen sentimientos.
      Animo y aunque como dices es duro, el tiempo cicatriza las heridas.
      Un abrazo

  6. Mi gato hace un mes se cayó por la ventana, se partió la columna y lo tuvieron toda la noche en observación pero no se podia curar y al dia siguiente tuve que sacrificarlo. Fueron los peores dos días de mi vida!! Tengo 2 gatas más pero son mas independientes… él era especial, era mi niño confiado e inocente que siempre necesitaba estar conmigo y que lo mimara… me ha destrozado a nivel importante.. estube mejor la tercera semana y pensé que iria remitiendo poco a poco pero esta semana estoy peor, estoy como la primera o peor, tengo un poco de ansiedad y no soporto no verle… pienso en el a todas horas y llegar a casa es mas duro que nunca pq recuerdo todas sus trastadas, cariños y demás de una manera extremadamente acentuada y cada dia le hecho más de menos cuando pensaba que iria a mejor… es normal? porque ver que voy a peor me crea ansiedad, soledad, vacío…

    • Buenos días Silvia.
      Date tiempo, es lógico tener recaídas, los primeros días o semanas en algunas personas el estado de ánimo es menos triste porque aún no se asimilado el fallecimiento de la mascota, es como estar en estado de shock, como si nada hubiera ocurrido y en cualquier momento fuera a volver tu mascota, con el tiempo te vas dando cuenta que eso no es así, de ahí que ahora sientas ansiedad y tristeza.
      Tomate tu tiempo para aliviar la pérdida y apóyate en tus otros dos gatitos, poco a poco la ansiedad irá desapareciendo y aunque jamás lo olvidarás aprenderás a vivir sin él.

      Un abrazo y anímo

      • En realidad en ningún momento he pasado por la fase de negación. Lo asumí desde el primer momento y he estado mal y he llorado todos los días pero ahora es más acentuado aún. Me da un poco de miedo lo de que jamás lo olvidaré y aprendere a vivir sin el, parece como si no se pudiera superar. Me da miedo no volver a estar bien y que mi casa me siga pareciendo un lugar triste y depre y no un lugar al que me encantaba volver.

      • Hola Silvia.
        Te entendemos perfectamente ya que una mascota es el mejor amigo que podemos tener con la cual podemos hablar, jugar, llorar.
        Pero el proceso de duelo lleva tiempo y las heridas se sanan gradualmente. La intensidad del duelo puede depender de cada persona.
        Algunas personas describen sobre el duelo y aseguran que se da en etapas, pero en realidad se suele sentir como “oleadas” o períodos de dolor que van y vienen según lo que estás haciendo y si existen elementos que te hagan recordar a tu mascota, como en tu caso cuando llegas a casa y te das cuenta del enorme vacío que ha dejado.

        Intenta expresar tus sentimientos libremente con alguien que simpatice con animales, son los que saben verdaderamente como te sientes es muchas veces la mejor manera.

        Si ves que cada vez se acentúa mas tu tristeza y ansiedad no dudes en hablar con el veterinario de la muerte de la mascota y si es necesario pídele ayuda para que te pongas en contacto con un grupo de autoayuda conformado por profesionales.

        Pero ten presente que vivir el dolor de la pérdida es el principio de la curación.
        Si tu no la vivieras y evitaras por todos los medios el duelo, seria síntoma del comienzo de un duelo enfermizo que crea en la persona tensión emocional, negándose a no volver tener mascotas por el miedo a la tristeza.

        Se fuerte y aunque ahora te encuentras muy mal, poco a poco te irás restableciendo.
        Un abrazo.

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